13 oct. 2014

El talón de Aquiles

Una de mis aficiones lectivas es la de leer un particular blog sobre la mujer y el sexo, no diré su nombre pues me parece feo dar publicidad a otro blog (al menos de forma gratuita). El tema sexual siempre me ha atraído, conocer cómo el simple acto nos incentiva y dirige de cierta forma la vida.

Nuestro ocio, las relaciones en el trabajo, la gestión de las redes sociales... Muchos son los aspectos de nuestra existencia en las que, directa o indirectamente, el sexo interfiere. Es lo que nos hace palpar que somos más animales de lo que pensamos, buscamos teorías, métodos y "psicorespuestas" que nos enseñen a comprender nuestro deseo porque no nos explicamos cómo un acto tan "banal" tiene tanta potencia en nosotros.

En concreto, la idea que me ha dado mi lectura semanal es la de que las mujeres, históricamente, siempre se les ha pretendido castrar tanto su sexualidad como su locuacidad. Lo que no llega ningún texto a argumentar es el porqué el simple hecho de tener más de un par de labios hace que un individuo tenga menos validez. 

Mi teoría es un tanto simple, pero como no tengo diplomas que ensalcen mis dotes psico-sociológicas se me permiten ciertas licencias. Aunando los conceptos sexo y mujer saco en claro que la poderosa influencia carnal de las curvas femeninas ha envenenado más de una mente masculina. La obsesión, el rechazo o la independencia han chocado con el honor viril que ha buscado en ese veto el castigo perfecto, el pecado son los senos de una mujer.

También hay cierta idea que me recorre por la mente, si por algo cambia el ictus de un macho alfa es cuando localizan una presa. Es entonces cuando ese rictus plagado de testosterona puede mutar hasta convertirse en el ser más ridículo de sus alrededores. Hay que reconocer que ciertas herramientas agasajadoras no son las más dignas, y es que si una mujer en proceso cortejador hablara de las bravuconadas que se pueden escuchar más de uno renegaría tres, cuatro y hasta cinco veces de su madre antes de admitirlas. 

En el ámbito del sexo podemos añadir que la mujer (en una relación heterosexual), es la principal testigo de cómo su amante se dispersa, olvida su rol y le muestra su cara más vulnerable. Para ser justos, la mujer hace lo propio, sin embargo, solemos bajar la guardia y mostrar nuestro alma más allá del aposento. Pero hasta el más duro de los varones baja la guardia y se entrega sin miramientos cuando el deseo es el que habla. 

De ahí que a lo largo de los siglos las mujeres deban estar calladas, por ser además de testigos, la meta por la que lucha el otro género. Si el sexo es debilidad, la mujer ha sido erigida como el mayor talón de Aquiles de la historia, sin pedirlo, sin sentirlo, sin quererlo.

16 dic. 2013

Rubias devorahombres

Mis allegados cuando deciden recomendar a un tercero este blog, sin un objetivo claro, dicen su nombre de forma efusiva con el mensaje subliminal “Imagínate con este nombre de qué va la cosa”.

En realidad desde que decidí crear este rincón de esparcimiento personal los comentarios que he recibido daban a entender que soy otra tocahuevos más que ve machismo en cualquier contexto de la vida. 

Hoy toca eludir al mito, nada machista, de la rubia tonta. Amoldándose a los tiempos modernos este mito ha conseguido adoptar una performance que mis compis del diario El Mundo han tenido la indecencia de crear. 

Como novedad incluiré una captura de pantalla para que no me tachen de juntaletras exacerbada.

Resulta que para una de las cabeceras más importantes de la prensa española la primera ministra danesa es “una rubia”. Pero no sólo una rubia (con todas las connotaciones peyorativas que conlleva la expresión, que no el color) sino además una rubia “buscona” rompematrimonios. 

Véase además cómo este periódico dirigido por el respetado profesional Pedro J. Ramírez entrecomilla la palabra víctima cuando se refiere a ella como objeto de deseo de Silvio Berlusconi. El entrecomillado no me queda claro si es porque para el redactor de la pieza en cuestión considera que un septuagenario con ínfulas de capo de la mafia te mire lascivamente es un privilegio. 

Por otro lado, y tras una exhaustiva labor de investigación por parte de la plantilla de El Mundo, encontramos que la palabra desnuda es el concepto que los internautas daneses asocian con su primera ministra en sus búsquedas de Google. Algo digno de escándalo, a ninguno de nosotros se nos ocurriría enlazar el desnudo con Rajoy, pero no precisamente por respeto. 

Llevo un rato pensando qué pretendían transmitirnos los profesionales de la comunicación española con este tipo de pie de fotos. Quizás no les han dado por buscar a Pedro J. Ramírez en Google pero os aseguro que no pondrían jamás de pie de foto la palabra que sale relacionado con él.

En realidad aún no me ha quedado claro cuál era el problema de que Obama se hiciera una foto con la primera ministra danesa, si fuera Merkel daría lo mismo, pero la belleza demasiadas veces es más una carga que una virtud, al menos si quieres que te tomen en serio en esta vida. Lo que realmente me sorprende es que no se mencionara que, tanto la guapa como su íntimo amigo se estuvieran haciendo una foto tan alegremente en un entierro.

Parece que una falta de respeto es menos censurable que ser rubia y atractiva. En realidad entiendo a las muchachas de Femen (que próximamente tendrás su propio post), parece que en esta vida para hacerse notar no sirve con ser una persona válida y profesional. Ahora hay que vender carne, y como bien dice mi blog, en esta vida No sólo hay carne.

18 ago. 2013

Profesionales de Telecinco

Por fin me voy de vacaciones!! desde el mes de octubre no tenía un descanso más largo de dos días y, teniendo en cuenta que trabajo de periodista y no cobro ni un absoluto duro, puedo decir a ciencia cierta que es el descanso más merecido en mis 24 años de vida.

A estas horas y con la euforia de la inminente playa, en camisón y escuchando el ensordecedor ruido del carcamal aire de mi vecina, me dedico a escribiros unas líneas porque soy consciente del abandono que mi blog está experimentando. ¡Más quisiera yo!

Lo cierto es que me voy en el mejor momento, tras perder el Sevilla ante el Atlético, con la ola de calor rondando nuestras casas y con descubrimientos de personas que no merecen la pena, en absoluto.

No me gusta por regla general hablar de estas cosas, siempre que lo hago me viene a la mente una imagen muy cani con un rótulo fluorescente que cita: "Pa toas las perras envidiosas" o frases hechas tipo "soy la mejor y tu sólo me envidias". Es decir, siento vergüenza propia y ajena.

Sin embargo, he ideado un plan para hablar del fenómeno de la rumorología sin desvelar sujetos sólo para desahogar la decepción que llevo por dentro. Como comunicadora que pretendo ser, soy consciente de la adrenalina que se puede experimentar narrando alguna historia morbosa y a ser posible de contenido sexual, si hay cuernos mejor aún, más carnaza. A pesar de ello, como comunicadora que soy valoro el impacto de mi información antes de soltar la primera historia morbosa que llega a mis oídos con la certeza de la expansión.

Resulta que hay comunicadores que no valoran de igual forma, curioso teniendo en cuenta que todos aprendimos con los mismos, pero parece que la viperinidad (concepto inventado por mí, concepto que no información) puede más que la asimilación de las posibles consecuencias.

Así, existen periodistas de distintos medios se aventuran a contar lo oscuro que era un maquinista que hablaba por teléfono mientras tenía un accidente en el que pudo morir. Algunos cuantos, sugieren que las mujeres no aguantamos ya nada y, por eso, hay tantas denuncias de violencia de género. Otros en un ámbito menos formal, se dedican a comentar y/o inventar historias cargadas de interés morboso de otros compañeros, en un ejercicio único de demostración de profundo aburrimiento y escasas vivencias personales. Sea como fuere, todo lo que se transmite tiene una finalidad, sino no sería comunicación, encontrar la idiosincrasia de esa finalidad es lo que me cuesta esclarecer teniendo en cuenta las más que probables y nefastas consecuencias que pueden acarrear al sujeto inmerso en la noticia.

La verdad que hubiera sido mucho más fácil decir "Pa toas las perras", pero al menos así demuestro que mis padres han invertido más de 5.000 euros en algo más que en fotocopias. Sólo me limitaré a decir que cada cual se dedique a su información, la propia, la hermosa de transmitir, la que de verdad se trabaja, y que el ámbito de la rumorología barata se las dejen a los profesionales de Telecinco.

Ahora sí, nos vemos en una semana.

25 may. 2013

La obscenidad del Yo Quiero

Ni el éxito ni las desgracias te hacen buenas personas. Parece el título de un bolero latinoamericano, cutre pero con letra aprovechable. Lo cierto es que pensamos que todo aquel que tenía éxito en la vida, por ejemplo un cantante, es humilde, sincero y dadivoso. Admiramos su virtud y presuponemos que tal ventaja muta hacia todos los ámbitos de la vida.

En la otra cara de la moneda, tenemos a aquellos en el que la vida no les ha tratado especialmente bien, mártires de nacimiento que por mucho que lo intenten no levantan cabeza. En este caso la benevolencia y la compasión nos hacen presuponer que la persona en cuestión es poco menos que una beata.

No intento llegar a ninguna parte con esta absurda reflexión de la naturaleza humana, pero tengo claro lo que me supone ser buena persona. Nunca renegaré a ese Mr. Hide que todos, sin excepción, poseemos y el cual no hace falta tomar ninguna pócima mágica que nos haga malignos. De lo que hay que ser conscientes es de los límites y los daños a los que uno está dispuesto a asumir y/o provocar y, por supuesto, a las personas a las que uno puede perjudicada.

Sin duda alguna los quereles son el mayor germen de los Hide del mundo. Yo quiero al novio de mi amiga, yo quiero hacer sombra a los que me rodean, yo quiero tener pareja y poder cargar mi agenda de devaneos amorosos dignos del propio Don Juan…

El egoísmo exacerbado ha infectado a la propia corona española, ¿cómo vamos a ser los plebeyos menos? Políticos, banqueros, empresarios, estafadores… sus YO QUIERO se reflejan en seis millones de parados y un déficit que sin saber cómo nos ha empujado casi al franquismo. Este mismo egoísmo fue el que nos hizo aceptar una beca de cuatro mil euros y gastarlo en un viaje a Nueva York, el mismo que nos hizo ver por encima a los que emigraron de su tierra a los pagamos al margen del conocimiento de Hacienda.

La cuestión es ¿cambiaremos? Aquel que está en trámites de desahucio y por suerte del destino logra sortearlo, ¿acogería en su casa a aquel que no tuvo tanto azar?


Me gustaría pensar que la naturaleza humana es mejor de la estima que ahora mismo le tengo, es cierto que para ello habría que haber estado rodeado de personas que lo demuestren, habrá que seguir buscando. 

Ni las caras ñoñas, ni los fandangos bien cantados, ni los complejos más pronunciados justifican los daños colaterales.

15 may. 2013

Personajes con feeling

El éxito de muchas grandes series o películas televisivas recae en el feeling que existe entre sus personajes. Concretamente, el producto más demandado en general por las mujeres más que una buena historia es una buena química entre el reparto. Nos pasa así por ejemplo con Sexo en Nueva York, quitando el morbo del nombre, lo que más gusta de la serie como tal son esas perpetuas cuatro amigas que están ahí para lo que haga falta. Pero no de una forma metafórica ni oral, no, están ahí para lo que necesites de verdad y si tienen que dejar a un vigoréxico a punto de caramelo en la cama, lo dejan para acudir a la llamada.

Tristemente estas historias nos crean una realidad muy difícil de cumplir, ¿por qué no tendré yo esas amigas?, no me apresuraría a decir que no existen (de todo tiene que haber en este mundo), pero dudo mucho que ese tipo de confraternidad pueda permitírsela mucha gente. 

Es digno de recordar que en mi adolescencia más profunda me erigí como la mejor amiga del alma de todas mis amigas. Mi paquete de pañuelos y yo asumimos nuestro primer pluriempleo, las hormonas, los primeros amores y los complejos de la edad me hacían estar muy atareada reforzando el ego de mis quinceañeras amigas. Un tipo de relación que deja poco tiempo libre para una misma, todo hay que decirlo, pero claro la satisfacción personal de ayudar y aconsejar merecía la pena. 

Lo curioso de tal época fue que el día que yo necesité esos apoyos, y sólo me abrazó mi paquete de Renova, pero total no sería yo la que fuera a molestar con mis llantinas pre-menstruales. Más tarde la adolescencia se calmó, las parejas se consolidan y nadie tiene tiempo para la amistad, hasta que tiene un problema con la pareja. Eso no te lo muestra ninguna serie y te tienes que dar cuenta sola, actualmente sólo tengo una amiga de la adolescencia, curiosamente nunca le enjugué lágrimas ni ella a mí y sin embargo pasen los meses que pasen el día que hablamos o nos vemos estamos igual de cómodas como la primera vez.

Así me he dado cuenta que en realidad no debemos aspirar a tener a una Carrie, Charlotte, Samantha o Miranda. Nadie interrumpirá su vida, no tienes el derecho a pedirlo ni el deber de darlo.

12 feb. 2013

Decoro y 50 sombras

Envuelta en mi bata reviso la prensa cuando un titular me llama la atención: "Normas de decoro sólo para mujeres". La organización de una gala de premios (a la que no me voy ni a referir) se cubre de gloria llamando furcias a sus invitadas de honor antes de que elijan su vestuario.

Y es que a ver, ¿a qué ser humano coherente le puede gustar un cuerpo labrado con lechuga y abdominales?. Resulta que ya no sólo se exige un mínimo (muy máximo) de talla, altura y belleza para poder triunfar en el mundo sin escrúpulos que es la industria musical, sino que además te van a decir cómo esconder ese esfuerzo porque hasta el Papa ha tenido que dimitir por calenturas provocadas por semejantes carnes aireadas.

¡Menudo morro! resulta que la curvilínea vuelve a ser pecaminosa, tanto o más como la triología de marras que tiene a todo el género femenino comprando látigos y esposas. ¡Habráse visto! una mujer mostrando que se pone caliente con la literatura erótica, que dios nos coja confesados...

La mujer del siglo XXI no sólo enseña su cuerpo sin pudor ni complejos, además también tiene deseos sexuales. La contrariedad se apodera de mí, cómo puede ser que una sociedad que nos acribilla en cada periódico deportivo con una rubia de pechos sospechosos y ropa interior accidentalmente encogida, pueda ahora asombrarse de que las mujeres en soledad puedan motivarse sexualmente. 

Para evitar esa motivación en los hombres, ya se ha encargado el protocolo de los Grammy (uy) en asegurarse de que ningún ejemplar femenino de buen ver muestre sus encantos. Aunque a buen seguro la pierna maravillosa, morena y gruesa de JLo bastó para que a alguno le temblase la barbilla. Y por galantería, si yo hubiera sido hombre invitado a esa gala me hubiera presentado en boxers bien apretaditos y que les quiten lo bailao (y que yo lo vea).

Mientras, me levanto y cambio con indignación el guatiné por el camisón de satén en solidaridad: hay piernas, escote y demás partes lógicas que forman la anatomía humana. Por mucho que me pare a observar no encuentro en ningún lado al demonio. Así que señoritas, señoras y ancianas el sexo y el cuerpo se enseña y se habla con el pudor y la censura que cada una misma desee imponer. 

Porque no, no somos ni Eva ni María. Amén.