24 ene. 2011

Malotas de doble capa

Siempre cuando hablamos de lo propensos que somos al compromiso damos por sentado que la fémina está totalmente dispuesta a lo que denominados "algo serio", quizás para un hombre algo serio es quedarse a dormir después de haber conocido a fondo alguna parte (o todas) del cuerpo de una mujer. Pero no, estamos hablando de implicación emocional, de llamadas diarias, de besos en la mejilla y de paseos con manos ensambladas.

Jane Austen y las princesas Disney se encargan de formarnos emocionalmente, mal por supuesto, pero nosotras ingenuas nos encanta pensar que la vida puede ser así de maravillosa. El primer amor tímido, inconsciente e infantil es encantador, se nos va la vida en todo momento por ese amor. El primer desamor nos rompe el corazón en pedazos, Andy & Lucas se prestan incansablemente a acompañarte mientras lloras tirada en la cama queriéndote morir.

Más tarde conoces a otro, gracioso, maduro y en definitiva mejor que el anterior, al menos para . Esta relación parece que si tiene futuro, os encanta pasar las tardes hablando de cómo os conocisteis y como estáis ahora, de si os casaréis por lo civil o por la iglesia, de dónde os gustaría vivir juntos...Tras un periódo bajo de la relación en la que la desmotivación es el eje central, te pide tiempo para pensar, bueno para eso y para liarse con la compañera de clase que tantos toques le daba pero que no pasaba nada, porque ella también tenía novio y era supersimpática con todo el mundo.

Bien, ahora Andy & Lucas que se vayan un ratito a cantarle a otra, se acabaron las relaciones ,los hombres son unos cabrones y ahora seré como ellos.

Tras probar a todo especímen andante que te gusta (y que no también) y darle boleto media hora después de cumplir su cometido, piensas que ya no existe nadie sobre la tierra capaz de hacerte ser aquella amante de los paseos de manos ensambladas. Ahora eres malota.

Pero un día en un bar se te acerca... es mono e interesante, ¡anda y además majo! hemos conectado si, ¿mi número? aquí lo tienes, ¿que mañana me llamas? bueno eso ya se verá...

Y te llama, un día y otro y otro. No entiendes cómo es posible que alguien tan interesante se pueda fijar en ti y mostrarlo sin miedo al rechazo. Poquito a poco te va ganando, suena el móvil y te pones nerviosa, te minimosqueas porque no es él, miras las horas pasar ansiosa con la sensación de que puede pasar algo trascendente, cada palabra que te dice la guardas a fuego y todas tus conversaciones con tus amigas tienen siempre la misma raíz, él.

Pasa un día y no te llama, no suena el móvil y no sabes si llamar tú o no, decides no parecer una ansiosa histérica y al día siguiente lo ves conectado, le hablas, está raro, soso, no es normal o serán imaginaciones mías.

Al final te dice que ha conocido a otra, pero que eres superespecial que la culpa es toda de él, que ha sido un flechazo y tal y cual, no sabes que más dice porque has entrado en estado de shock. Y arremetes contra ti misma por abrir de nuevo tu corazón. Tu sentimiento antiromanticismo vuelve con más fuerza y matarías con tus propias manos a cualquier princesa pija repipi y subnormal Disney.

Que qué quiero decir con toda esta historia que os he soltado ¿no?, pues que el romanticismo está en crisis más que España y si me apuras más que la misma Irlanda. Que no se puede ir de lo que no pretendes ser, que el amor es algo más serio de los que muchos piensan y que si cada vez hay menos féminas dispuestas al compromiso es porque hay mucho encantador e interesante suelto que no va de frente. Los sinceros, aunque sólo quieran un revolcón, nos gustan más.





4 comentarios:

  1. En una ocasión leí, en una entrevista a una mujer, creo que era escritora, que "no es que todas las mujeres sean iguales, pero a casi todas les han sucedido las mismas cosas". Tu reflexión viene a confirmar el aserto de aquella mujer. Pero, ¿no será que llevàis algo en vuestro interior que os hace caer una y otra vez en el error?

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  2. El ser humano es el único animal que tropieza con la misma piedra.

    Siempre creemos que a nosotros no nos va a pasar, de todas formas a muchas mujeres nos ha pasado lo mismo porque el círculo se repite constantemente y hay muchos hombres volubles. Al igual que mujeres claro está, pero será que nosotras ansiamos más esas atenciones que los hombres.

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  3. Pues que quieres que te diga. Podría hablarte de la interminable historia donde uno se comporta como el "esperado principe azul", aguanta las lloreras del corazón roto para ver como luego, la chica de tus sueños se va con el primer malote que aparece...

    O esa relaciones de siete años con piso común en ciernes que se rompen tras irse ella de Erasmus, o... tantas otras que pasan.

    Es demsiado fácil categorizar por lo que llevamos en los bajos. "Los hombres sois malos" "Las mujeres somos complejas" y esas zarandajas...

    Más complicado es admitir que casi nadie tiene muy claro lo que quiere y por eso pasa lo que pasa.

    Para Candela... TODOS queremos atenciones. Sólo que cada uno valora como tales cosas distintas.

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